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Floods in Argentina: Experience and Blessing

Posted January 25, 2016

In late-December 2015, large regions of South America experienced extreme flooding, including Argentina. Today on The Feed, we hear from Lorena Briozzo, who offers her experience in the flooding and a blessing to those suffering from the rising waters. Photos courtesy of Oscar Challiol (oscarchalliol@gmail.com).
 

A finales de diciembre de 2015, grandes regiones de América del sur experimentaron inundaciones extremas, incluyendo Argentina. Hoy en “The Feed," escuchamos de Lorena Briozzo, que relata su experiencia durante las inundaciones y también comparte una oración de bendición por los que sufren a causa de las inundaciones. Fotos cortesía de Oscar Challio (oscarchalliol@gmail.com).

 

By Lorena Briozzo

Mi nombre es Lorena Briozzo, en la actualidad vivo en Buenos Aires. Mi familia vive a unos 350 km aproximadamente de la Capital, en la ciudad de Concordia, lugar donde en diciembre de 2015 sufrió una de las inundaciones más grandes que se haya registrado en décadas.

El río que costea la ciudad alcanzó una altura de 16m, provocando el aumento del caudal de arroyos y afluentes que recorren la misma. Como consecuencia 20.000 personas evacuadas.
 

A medida que el río comenzó a subir y a superar la cota 12, diferentes personas y voluntarios se acercaron a la ciudad para colaborar con los damnificados.
 

En lo personal había viajado a Concordia para visitar a mi familia y pasar unos días con ellos. Pero sentía esa necesidad de hacer algo más que ver bien a mi familiares, así que me sume a los voluntarios (metodistas y salvacionistas) juntos por una causa.
 

Nuestro grupo trabajó con  familias auto evacuadas de las zona denominada ex Molino , en su mayoría pescadores y ladrilleros, y la tarea encomendada era la preparación de la cena.
 

Sabíamos como creyentes que no era sólo llevar un plato de comida, sino dar ánimo, esperanza, una palabra de Vida.
 

Cada tarde alrededor de sus precarias carpas y como escenario de fondo el río, compartimos los alimentos, un tiempo de risas, cantos y juegos con los más pequeños.
 

Niños,jóvenes, ancianos necesitaban más que un plato de alimento, sus vidas estaban inundadas por otras cuestiones que urgían atender. Varias veces sentía impotencia al querer ayudar más y no poder, pues las necesidades eran muchas.
 

Algunos jóvenes compartían sus dolores, frustraciones, como es el caso de una chica de 21 años que quería terminar con su vida, abuelos desesperados por ayudar a  sus nietos e hijos. Con todos ellos Dios nos fue dando Palabra. No esperábamos nada a cambio pero nos regalaron sus sonrisas, sus abrazos y gratitud desde el corazón.
 

Cuando Dios actúa hace cosas extraordinarias aún en nuestras vidas, nunca me imagine cocinar para tantas personas, ni ser de utilidad en situaciones tan caóticas. Pero me siento bendecida por haber colaborado con ellos. Algunas fotos están en mi mente de aquel momento, otras comparto con ustedes para que sean parte de lo que se vivió. 
 

La tarea no ha terminado, el río comenzó a bajar y viene lo más arduo, limpiar , desechar lo que no sirve, reciclar lo que se puede y en la mayoría de los casos volver a empezar.


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